miércoles, 31 de agosto de 2016

Crónica del sabado del Leyendas del Rock 2016

Para el día del Sábado decidimos “madrugar” para asistir a los conciertos en el escenario del camping. Tras acostarnos a eso de las 6:00 y tres días de festival, estar presentes en los conciertos de las 14:00 nos supondría a la postre perdernos el fin del festival pero todo grupo merece su público y su hueco, especialmente en el caso de bandas nacionales emergentes. Y no nos arrepentimos, pues los conciertos de Northland y Hitten fueron más que interesantes.

Antes que nada, comentar el acierto en la carpa para el escenario del camping, pues a la hora del concierto hacía un sol de justicia que se pudo combatir de la mejor forma con esa sombrita, una cerveza fresquita y por supuesto heavy metal. El sonido para los dos grupos del camping fue bastante bueno, incluso diría que un pelín alto en potencia.

Northland es ese tipo de grupos que al escucharlos, si te dicen que es un grupo death-folk muy conocido de escandinavia, te los podrías imaginar perfectamente con sus pieles y pinturas o quizás algo más sobrios por ese toque death al estilo Moonsorrow.  Pero no, Northland son de Barcelona, mediterráneos, muy simpáticos y con un nivel de calidad excepcional, tanto en las composiciones como en el directo. He de reconocer que es un grupo al que sigo hace tiempo y sinceramente creo que podría haber tocado perfectamente en el Mark Reale.

El concierto fue intenso y divertido, con numeroso público seguidor de la banda al que el vocalista Pau Murillo se metió en el bolsillo desde el principio. Guitarras y violín sonaron en sus niveles adecuados y la base rítmica también estuvo genial, con Vic como siempre al bajo repartiendo sonrisas. Por cierto, comentar que el grupo anunció que el baterista José abandona la banda por traslado laboral. Durante el concierto fueron intercalando canciones de su último disco, “Downfall and Rebirth” y de su disco homónimo “Northland”, como “When Natures Awakes”, “Inmortal Forest Song”, “Where the Heroes Dies” o “Bloodred Sunrise”.  Dagda de Celtibeerian se subió también en este tramo de concierto para acompañar con la flauta. Hubo tiempo para rescatar un tema de la primera Demo del grupo, como es “Ancient Tales”, y para cerrar, no podía falta “Together We Die”, “The Old Town’s Inn” y “Revenge”. No faltaron pogos y walls of death en este animado concierto perfecto para comenzar la jornada.


Turno para el segundo grupo en tocar en el camping, que no eran otros que los murcianos Hitten y su apuesta por el heavy metal clásico. Ataviados en plan “vintage” muy acordes al género musical, con su “Denim And Leather” como diría el amigo Bifford, saltaban al escenario con mucha energía descargando sus primeros temas. Sonido contundente, con las guitarras perfectamente definidas y una buena batería marcando ritmo. Hitten interpretó principalmente temas de su álbum “State of Shock”, lanzado a principios de año, aunque también hubo hueco para una colaboración, y en este caso bastante especial, pues no fue otro que Silver. Gusta ver como un grupo tan joven adopta un estilo tan “True” muy propio de los ochenta, pero al que le da un toque de frescura y de calidad para dar lugar a un concierto entretenido y divertido.


Justo con el tiempo para picar algo, nos fuimos ya al interior del recinto para asistir a la primera actuación del día en los escenarios principales, ni más ni menos a cargo de Delain. Muchísimo sol que hacía que gran parte del público se refugiara bajo los toldos instalados junto a las barras, pero poco a poco todo se fue animando gracias a la actuación de los holandeses. La banda fue formada por el teclista Martijn Westerholt tras su salida de Within Temptation (con los que sigue emparentados… no obstante es hermano del guitarrista) que pronto encontraría a un complemento perfecto en una jovencísima Charlotte Wessels para desarrollar este buen metal sinfónico, con sus toque góticos, que nos ofrecieron Delain durante todo el concierto. Para comenzar, abrieron con Suckerpunch, single de su recién estrenado “Moonbathers”, para después ir combinando temas de “Lucidity” (su primer disco), “We are the Others” ó “The Human Contradiction”. El calor parecía no afectarles, pues Charlotte aparecía con chaqueta incluida, para deleitarnos con esa pedazo de voz que tiene. Para terminar el concierto, “Don’t let go” y “Pristine” hicieron saltar al público congregado allí, brindando así de un buen cierre a un concierto más que entrenido.


Uno de los mejores conciertos de la jornada fue probablemente el de Powerwolf. Este grupo de power metal ha conseguido, desde mi punto de vista, hacer algo bueno y novedoso dentro de un género en el que muchas bandas tienden a estancarse y repetir formula. El grupo alemán formado por los hermanos Charles y Matthew Greywolf cuenta con el vocalista de raíces rumanas Attila Dorn como líder y showman de la banda gracias a su potente voz y a su peculiar estilo que no deja indiferente a nadie. Destacar también durante el concierto la actitud del teclista Falk Maria Schlegel que no cesó en animar al público y formar buena parte de la puesta en escena en esos intervalos sin teclado.  El concierto comenzó con el tema que da título a su último trabajo, “Blessed & Possessed”, del cual cayeron unas cuantas canciones más, como “Armata Strigoi”, “Army of the Night” ó “Let there be Night”.  Destacar la peculiar y aclamada “Resurrection by Erection”; “We Drink your Blood” magistralmente defendida por Attila y su copón y por supuesto el cierre con “Lupus Dei” para darle ese toque lobezno que tanto caracteriza al grupo. Concierto intenso con un gran sonido y un grupo contundente con una estética infalible religiosa-satánica muy cuidada, tanto en el escenario como en el vestuario, para redondear lo que a mi juicio fue un magnífico espectáculo.


Symphony X llegaba al Leyendas en una gira en la que vienen presentando su último trabajo Underworld.  Los estadounidenses han elegido un formato en el que comienzan el concierto tocando unos 7-8 temas de este último álbum de forma consecutiva, con Russen Allen utilizando un par de máscaras para defender su trabajo. La mezcla de nuevos temas junto con un sonido algo deficiente hizo que muchos espectadores se vinieran abajo. A mí particularmente Symphony X es un grupo que me encanta, y el introducir nuevos temas es algo que considero totalmente lógico por parte de los grupos (ya lo han hecho este año Iron Maiden con su Books of Souls). Lo que sí es cierto es que para disfrutar a este grupo tan virtuoso es importante que el sonido sea el adecuado. A nivel individual, es un auténtico placer disfrutar de Michael Romeo, tanto en sus riffs, como en sus punteos o en su tappings. Russen Allen pasa por ser el miembro en mejor forma del grupo, pues viene cantando de una forma excepcional. Aun así, el público sólo se animó cuando en la fase final el grupo se dejó caer con “Sea of Lies”, “The Serpent’s Kiss”, “Set the World of Fire” y finalmente, dio tiempo a que entrara “Of Sins and Shadows”, todos ellos temas del clásico “The Divines Wings of Tragedy” y del más reciente “Paradise Lost”.


Muchísima expectación por ver a Helloween con la zona principal de conciertos prácticamente llena. No obstante, los alemanes son unas leyendas del género cuando por aquellos finales de los 80 se consagraron con esos dos álbumes llamados “Keepers of the Seven Keys I” y “Keepers of the Seven Keys II” pero quizás aquello que les encumbró es hoy algo que desde mi punto de vista les pesa como una losa. Cuatro temas completos y la mitad de otros dos incluidos en los “Keepers” sonaron en Villena suponiendo aproximadamente el 30-40% del concierto. Es cierto que son temas sublimes y que Michael Weikath y Markus Grosskopf estarán orgullosos de su composición pero la interpretación de Andi Deris no está al nivel que requieren los temas, principalmente porque no es el estilo que más le conviene. Este hecho se acentúa todavía aún más si Michael Kiske toca el día antes… Por ello creo que elegir “Eagle Fly Free” o “Dr Stein” para abrir el concierto no es lo más adecuado para esta banda que tiene grandísimas canciones de donde elegir. 


Por otra parte sí soy fan de Deris cuando canta sus temas, y es algo que demostró con temas clásicos como “Steel Tormentor” o “Power” o con algunos más nuevos como “My God-Given Right”, “Heroes” o “Lost in America”.  Antes del final, un medley ya habitual en el que volvía a hacer esa combinación rara de temas como “Halloween” y “Keeper of the Seven Keys” que el bueno de Deris adapta como puede, con otros como “Sole Survivor”, “I can” o “Are you metal?” los cuales clava y transmite de una forma extraordinaria.

Para cerrar, “Future World” y “I Want Out”… no me voy a volver a repertir, aunque me llamó la atención y no positivamente como Weikath daba soporte a Deris haciendo falsete con esa parte de “Leave me be” del “I Want Out”.

En resumen, concierto divertido para los fanáticos de la banda, con un Deris que no llega a los temas cantados en su día por Kiske pero que demuestra en sus temas propios lo buen vocalista que es. ¡Cuánto me gustaría ver una gira en la que incluyera más temas del “Time of the Oath”, o  el “Master of the Rings” como “Where the Rain Grows”, “Still We Go”, “Forever and one”…

Y esto fue el fin de fiesta para nosotros… realmente cansados y con pocas bandas el último día, pero arrastrar varios días de festival hasta la madrugada, levantarte temprano para ver a las bandas del camping y pensar que al día siguiente había que enfrentarse a 600km de carretera nos pesó demasiado. Me hubiera encantado disfrutar especialmente del show de Lujuria, con todas las iniciativas que traían a esta edición, y del de los albaceteños Angelus Apatrida. Soy muy fan de los Angelus, y pienso que serán una de las grandes bandas que nos quedarán en el futuro, pero el cansancio nos mandó a casa. Quizás es lo único que le pediría a los organizadores para el año que viene, que los conciertos acabaran un buen rato antes. Por lo demás, felices de haber acudido de nuevo otro año a este, cada día más, grandísimo festival.

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